Exploración narrativa, nuevos lenguajes y una apuesta por construir un relato propio

Río Nuestro es el cortometraje realizado por la Escuela Nº 59 Toma Nueva de Paraná, que obtuvo el 1º Premio en la convocatoria Ponele tu ojo a los Bicentenarios. Éste material conjuga innovación pedagógica e institucional, exploración de nuevos modos de lectura y escritura, inclusión y desarrollo de competencias a partir de la inclusión de TIC en la escuela secundaria.
Video Río Nuestro - Escuela Secundaria 59 Toma Nueva - Paraná
Video Memoria Río Nuestro - Escuela Secundaria 59 Toma Nueva - Paraná

"Contar es tanto narrar historias como ser tenidos en cuenta por los otros. Lo que significa que para ser reconocidos necesita­mos contar nuestro relato...” Jesús Martín Barbero

Contar para contar: maravilloso juego de palabras que encierra una verdad profunda y digna de reflexión, sobre todo en estos días en que como sociedad hemos perdido la capacidad de escuchar. Y esto es fundamental, porque si alguien narra una historia, tiene que haber otro que escuche. Paradójicamente, a pesar de la sensibilidad auditiva de­sarrollada por el acostumbra­miento a una tecnología que busca la fidelidad y la mejor calidad de sonido día a día, hemos atrofiado esa conexión de la sensibilidad hacia la comprensión y por eso no logramos otorgar sentido a los innumerables estímulos de nuestra vida diaria.

Experiencias como la de «Río Nuestro» contribuyen a satisfacer de algún modo esta necesidad de comunicación genuina.

Como docente coordinadora del proyecto, escribo estas líneas tratando de separarme un poco de toda la carga afectiva que implicó realizar este trabajo y con este grupo de estudiantes en particular, lo cual es muy difícil, ya que toda la experiencia estuvo teñida de muchos sentimientos.

Institucionalmente los estudiantes han sido motivados a la participación y la expresión artística en diversas oportunidades, y han respondido satisfactoriamente, no como obligación ante la demanda de los docentes, sino como expresión genuina de sus intereses y deseos. Son chicos y chicas que necesitan sentirse escuchados y atendidos, que tienen mucho para decir de sí mismos y de su comunidad.

Creo que todo comienza con una inquietud, con un deseo transformado en propuesta y basado en la confianza puesta en el grupo de estudiantes con los que queremos trabajar; una confianza que se va alimentando en las pequeñas decisiones tomadas en conjunto para que el proyecto sea realmente “de todos”, trascendiendo las fronteras de un simple trabajo práctico.


En nuestro caso, la inquietud surgió de la combinación de un grupo de adolescentes a los que les gustaba actuar (en su mayoría), una docente que ha explorado distintos lenguajes artísticos como la música, el teatro y el audiovisual -aunque no sea especialista en ninguno de ellos-, y una escuela que ha sabido leer críticamente las problemáticas de sus estudiantes y se ha comprometido institucional y pedagógicamente con propuestas innovadoras dentro de la reglamentación vigente. Si bien la orientación de la escuela es Ciencias Sociales y Humanidades, consideramos que la comunicación constituye una herramienta fundamental para la construcción de ciudadanía, objetivo de toda la escuela secundaria. “En tanto institución democrática, la escuela debe ser partícipe activa en la difusión, promoción y ejercicio del derecho a la comunicación” (Res. 3322/CGE).

Es verdad que tuvimos que resignar algunos contenidos y trabajos prácticos planificados para poder llevar adelante este proyecto audiovisual, pero el aprendizaje obtenido superó con creces aquello que dejamos de lado. Los chicos podrán olvidar hoy o mañana cualquier definición conceptual que mencionemos en clase, pero no olvidarán jamás el esfuerzo y el trabajo en equipo que debieron realizar para concretar el proyecto. Hubo división de tareas según los intereses y habilidades de cada uno: desarrollar la idea general para escribir una sinopsis, transformarla luego en un guión, pensar en imágenes, buscar los actores y ensayar las escenas, seleccionar el vestuario adecuado, etc. Durante las jornadas de rodaje debimos aprender a respetar los tiempos y ritmos de cada uno, cuando había que repetir una y otra vez las tomas porque alguien se reía o se olvidaba el texto, así como también a dedicar varias horas extras, fuera de clase y de la escuela, para el rodaje y la edición del video.



La temática elegida no es casual, toca de cerca en varios aspectos la vida de la comunidad educativa y del barrio: la discriminación, la superación personal, y por otro lado la preservación del patrimonio natural y cultural de un pueblo. Ello permitió el involucramiento de algunas familias y vecinos que brindaron sus elementos de trabajo y hasta su casa para rodar escenas. Además, invitamos a participar como extras en algunas escenas a estudiantes de otros cursos y exalumnos de la escuela.

En suma, valió la pena todo el esfuerzo realizado por este proyecto, no solo por el reconocimiento externo que obtuvo nuestra producción, sino porque fue una experiencia de aprendizaje muy enriquecedora, en todos los sentidos que podamos darle a este concepto (afectivo, intelectual, social, comunicativo). Creo que cada docente debe darse a sí mismo la oportunidad de pasar por experiencias de este tipo, brindándoles así a sus estudiantes la posibilidad de tener aprendizajes auténticamente significativos.

Contenido adicional:

Valorar recurso:
Resultado:
(0 votos)

Escribir un comentario:

Caracteres disponibles

Comunidad