Aprender jugando: videojuegos y gamificación

Hace aproximadamente dos décadas los videojuegos se instalaron en la vida de niños, jóvenes y adultos. En este recurso, presentamos algunas reflexiones en torno al lugar que ocupan los mismos en la escuela.

La inclusión de juegos en la enseñanza formal no resulta novedosa si analizamos las diversas actividades que se proponen, sobre todo en el nivel inicial. En la primera infancia es muy común recurrir a ellos como una estrategia de enseñanza y aprendizaje. En cambio, el uso de videojuegos en las aulas de primaria y secundaria, no es aún del todo reconocido como estrategia didáctica. Por lo general, se los incluye para “hacer más divertida la clase”, sin dimensionar su importante potencial educativo.

De este modo, a partir del desarrollo de diferentes investigaciones y experiencias, se puede pensar en lo que los videojuegos implican no sólo en términos de divertimento sino también inmersivos. Pero… ¿Qué implica la inmersión?


¿Qué sucede cuando jugamos?
Niños, jóvenes y adultos siempre han jugado, pero a diferencia de los juegos de mesa o juegos deportivos, los videojuegos presentan una nueva forma de inmersión; es decir, una relación diferente del sujeto con el tiempo y el espacio. El espacio lúdico ya no coincide con el físico donde se realiza la actividad, sino que hay una inmersión en un mundo artificial, digital que, justamente, requiere de la no atención al mundo físico.

La manera en que utilizamos el teclado, el mouse o el joystick, la compenetración de la mirada en la pantalla, la música envolvente y los sonidos que complementan lo visual, hacen del jugador una persona ajena – momentáneamente– a su entorno físico (Uicich, 2013).

Podemos simular ser otro, tener un oficio o características físicas diferentes y, en consecuencia, generar otro tipo de aprendizajes sobre el mundo de un modo simulado.

Además, los videojuegos permiten:
• Aprender diferentes tipos de habilidades y estrategias.
• Ayudan a establecer diferentes relaciones entre los niños del grupo, no sólo desde el punto de vista de la socialización sino también desde cómo ellos aprenden.
• Introducir el análisis de valores y conductas, a partir de la reflexión de los contenidos de los propios juegos.


Algunos tips para incluir videojuegos en el aula
Existen algunos criterios que son indispensables cuando decidimos incluir videojuegos en el aula:
• La adecuación en relación a la edad: Hay ciertas habilidades que los mismos permiten desarrollar y estimular dependiendo de la edad.
• Definir el tiempo que se le dedicará: Algunos pueden volverse algo monótonos sí se les dedica mayor tiempo del que requieren.
• Los contenidos que proponen: revisar previamente si tienen algún componente de violencia, sexismo, racismo, etc.


Hacia el concepto de Gamificación…
Consideramos oportuno hacer referencia a un nuevo concepto que trasciende la inclusión de videojuegos en la enseñanza y que es el de Gamificación (Gamification).

Este término es utilizado en educación y se puede definir como aquellas acciones que se realizan para volver una actividad diaria en un juego.
Al respecto, compartimos los aportes del especialista en la temática Alejandro Tortolini; quién en diálogo con @prender (mediante Hangouts), explicó de dónde proviene y en qué consiste dicho concepto.


Alejandro Tortolini es Miembro del Laboratorio de Tecnologías del Aprendizaje de la Universidad de San Andrés en el Proyecto Aulas Interactivas y contenidista en la Especialización docente de nivel superior en Educación Primaria y TIC del Ministerio de Educación de la Nación. También es docente de materias vinculadas con la cultura digital en diversos cursos y posgrados e investigador en temas de mundos virtuales, videojuegos y educación.

Para saber más sobre su trayectoria, pueden visitar su perfil de Linkedin

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