Un proyecto entrerriano fue premiado en el concurso Innovar 2011

La Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER) recibió un premio de 5.000 pesos, al darse a conocer los ganadores de la séptima edición del Concurso Nacional de Innovaciones (Innovar 2011), en una ceremonia que se realizó e

El acto de entrega de premios del concurso Innovar 2011 fue organizado por la Secretaría de Planeamiento y Políticas del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva. La ceremonia contó con la participación del ministro Lino Barañao; la secretaria de Planeamiento y Políticas, Ruth Ladenheim, y el coordinador general del concurso, Pablo Sierra. Repartidos en las distintas categorías, se otorgaron más de 1 millón de pesos en premios.

Durante la caremonia, realizada en la Nave de la Ciencia de Tecnópolis, el ministro Barañao, expresó: “Este concurso, que año a año ha ido congregando más innovadores y más productos, tiene para nosotros un significado especial porque demuestra que la innovación puede estar ligada a la inclusión social y que la ciencia y la tecnología son la puerta hacia una sociedad más equitativa”.

El gran premio Innovar, de 50.000 pesos, que fue seleccionado entre los ganadores de todas las categorías, este año fue compartido por los proyectos Odón Device, de la categoría Producto Innovador, y Producción de leche de vaca maternizada, de la categoría Investigación Aplicada.

Proyecto entrerriano premiado
El premio Innovar en la categoría Robótica, concedió un premio de 5.000 pesos al Departamento de Electrónica de la Facultad de Ingeniería de la UNER, a cargo de su decano Gabriel Gentiletti, para dar continuidad al desarrollo destinado a brindar medios de comunicación y/o movilidad a personas con discapacidades, tales como las interfaces cerebro-computadora (BCIs) y los estimuladores eléctricos funcionales (FES). El proyecto premiado se denominó: “Diseño de silla de rueda robótica controlada por interfaz cerebro-computadora”

Estas tecnologías hacen uso de las capacidades residuales del paciente para obtener información acerca de lo que necesita y con ello facilitar su movilidad y/o comunicación; dado que el grado o tipo de discapacidad es propio de cada paciente, estas interfases deben cumplir con criterios mínimos de adaptabilidad: deben adecuarse al destino de uso, orientándose a sus capacidades residuales y necesidades, de manera que sea la interfase la que se adapta al paciente y no el paciente a la interfase. Esta característica hace muy difícil su fabricación en forma masiva y por lo tanto elevan significativamente su costo. El equipo de investigación está compuesto por Iván Gareis, Guillermo Gebhart, Ariel Bonardi y Gerardo Gabriel Gentiletti

Publicado el:

viernes 21 de octubre de 2011

Fuente:

  • Prensa Actier

Autor:

  • Miguel Noguera