Se desarrollan nuevos planes de estudio para quienes no pudieron terminar la secundaria

Jóvenes y adultos que no terminaron la escuela secundaria, ahora pueden hacerlo por los nuevos programas y planes de estudio instrumentados entre Nación y provincia. El director de Jóvenes y Adultos, Joel Spizer, destacó la inversión en el área y val

El titular del área de Jóvenes y Adultos explicó que en la provincia hay 44 escuelas primarias de adultos y 33 escuelas de jóvenes y adultos, “que dependen de nuestra Dirección”. Desde esta gestión y enmarcada en la nueva Ley de Educación nacional y provincial, se genera una nueva estructura curricular para la primaria y secundaria. Puntualmente, con referencia a la Educación de Jóvenes y Adultos, se tomaron tres años para ambos niveles.

Spizer indicó que antes, con la ley de Educación Federal, eran dos años de duración para la escuela primaria y para la secundaria había distintos planes que se daban entre dos y cinco años de duración. A partir de la nueva Ley de Educación nacional y provincial se obtiene una nueva estructura única para toda la provincia, en la cual la educación secundaria de jóvenes y adultos tiene tres años de duración con un solo plan de estudios para todos. “Esto genera una justicia para todos aquellos entrerrianos que se pueden movilizar, cambiar de una escuela a otra, sin ningún tipo de problema. Antes sucedía que, por ejemplo, el adulto concurría a una escuela secundaria que tenía un plan de dos años y cuando se mudaba a otro punto de la ciudad o departamento, tenía que rendir equivalencias y responder a un montón de exigencias, y al final terminaba abandonando la escuela. Esto ahora se solucionó con un único plan de estudios, tanto para primaria como para secundaria”, comentó Spizer.

Esta política de una justa distribución de los recursos “supone a un sujeto, joven o adulto, distinto al que se planteaba en los otros planes. En los nuevos planes, hay muchos jóvenes con diversas problemáticas que se relacionan con adicciones, papás o mamás jóvenes que tienen que trabajar para llevar el pan a sus casas; a esos entrerrianos también es necesario brindarles el servicio educativo. Por lo tanto, la posibilidad de que hoy estén estudiando se genera a partir de estos planes y con escuelas de estas características, insertas dentro del sistema educativo entrerriano”, explicó el funcionario.

El Plan Fines y el Programa Encuentro
Ambos programas de educación de adultos son de origen nacional, y dependen de la Dirección de Jóvenes y Adultos de Entre Ríos.

Con relación al Plan Fines, la provincia fue una de las primeras en firmar el convenio con la Nación porque “fue una cuestión estratégica que fue vislumbrada por nuestro gobernador al principio de su gestión, para beneficiar a un número importante de entrerrianos”.

“Hay entrerrianos que lograron su título secundario gracias a este plan que apunta a aquellos alumnos que por distintas razones adeudan alguna materia de su educación secundaria y no pudieron rendirla, lo cual les dificulta obtener su título secundario”, mencionó Spizer. Además precisó que “a través de este plan se desarrollan tutorías, en escuelas de toda la provincia. A los alumnos que acreditan las materias adeudadas se les asignan tutores que los acompañan en las dificultades que tuvieron en su trayectoria educativa, para que puedan rendirla y en una mesa de examen final, obtener su título secundario”.

Se trata, pues, de una cuestión más personalizada porque apunta a las dificultades que tuvieron los alumnos; “hay muchos que hace 20 o 30 años dejaron la escuela, a veces por una sola materia y no han podido acceder al título secundario. Este plan hace que muchísimos entrerrianos hoy puedan contar con su título secundario e insertarse en el mercado laboral, o tener una calificación laboral distinta si están trabajando, o continuar los estudios terciarios o universitarios”, valoró.

Por otra parte, el Programa Encuentro permitió que unos 30.000 entrerrianos que al principio de gestión no sabían leer ni escribir hoy hayan aprendido. “A la vez, al apropiarse de estas herramientas de lectoescritura, pueden ingresar a la escuela primaria de jóvenes y adultos, o a otro centros educativos”, concluyó.

Otras alternativas
Además, hay escuelas secundarias de jóvenes y adultos que se encuadran en el Bachillerato Acelerado Para Adultos (BAPA), y dependen de la Dirección de Educación Secundaria. Este es el caso de la escuela secundaria para Jóvenes y Adultos Nº 40 (ESJA) General San Martín, ubicada en calle Bavio Nº 285 de Paraná, donde concurren más de 200 alumnos.

Al respecto, la directora del establecimiento, Griselda Herrera, explicó que “esta es una escuela secundaria de adultos y desde el año pasado se incorporaron jóvenes”. Detalló que “recepciona alumnos desde los 16 años sin límite de edad. Esto ha significado un cambio en la composición etaria. Antes el 90 por ciento era de gente de 30 años para arriba, ahora se han incorporado jóvenes. Esos jóvenes han cambiado el paisaje de la escuela, han cambiado las costumbres, los hábitos, las conductas, la idea de la norma”.

Respecto de las expectativas de los alumnos, la directora expresó que “lo que buscan en general es la finalización de los estudios secundarios, en algunos casos porque no los han empezado nunca. En el caso de los jóvenes porque han pasado por ya una escolaridad donde la escuela secundaria de adolescentes ya no funciona por sus características y su edad entonces buscan otra posibilidad en otro horario”.

Otra de las alternativas por las cuales los adultos se acercan a la escuela es por “una reducción en los años de la escolaridad. En tres años finalizan completa la escolaridad secundaria”, explicó Herrera.

Sobre una de las características de la escolaridad de los adultos, se explicó que “si se han dispuesto a finalizar la escuela, a veces porque en los trabajos les dan un plazo, permanecen más que los jóvenes y la terminan”.

Testimonios
Los adultos que concurren a la escuela para finalizar sus estudios, tienen características particulares, entre las que se pueden mencionar el hecho de que son personas que trabajan, poseen familias en la mayoría de los casos y por esas circunstancias tienen acotado el tiempo que le pueden dedicar al estudio.

Sandra de 40 años contó que “me parecía que iba a ser difícil y lo quería hacer. Me encontré con un grupo de docentes maravillosos y con un grupo de compañeros que realmente estamos terminando. Hay momentos difíciles para hacer las materias porque trabajar y estudiar no es fácil pero se valora más. Uno se siente mejor como persona, que va haciendo un crecimiento especial”.

“Es un gran esfuerzo que nosotros hacemos a esta altura de la vida. Poder terminar la secundaria es una fase fundamental, nos hemos sentido muy orgullosos y nos está faltando muy poco. Fuimos fortaleciéndonos cada día. Tratamos de integrar y enriquecer a los compañeros, especialmente a los más jóvenes”, comentó Claudio de 37 años. Por último, Susana de 54 años contó su experiencia: “Yo soy mamá, ya tengo hijos recibidos de la Universidad y fueron ellos los que me empujaron a terminar. Nos encontramos con un grupo de profesores y de gente maravillosa que nos ha estimulado a seguir, porque cuando uno empieza no sabe con qué se va a encontrar. Nos es difícil, al ser más grandes nos cuesta mucho más que a los chicos Los docentes han tenido una paciencia increíble, nos han dado posibilidades y oportunidades. Tenemos un grupo excelente en el curso. Este año se han integrado chicos jóvenes de 16 para arriba. Estamos felices de tenerlos porque son educados, estudian y van aprendiendo, se nos acoplaron”, finalizó.

Publicado el:

jueves 9 de junio de 2011

Fuente:

  • Prensa CGE

Autor:

  • Miguel Noguera