Los jóvenes no identifican el ascenso social con la investigación

"En la Argentina, como en el resto del mundo, se verifica un decaimiento en las carreras científicas", expresó el ministro de Ciencia y Tecnología argentino, Lino Barañao.

El ministro, en coincidencia con los que opinan expertos en educación como Juan Carlos Tedesco, para regenerar las vocaciones en este sentido es necesario extremar la creatividad y desarrollar métodos novedosos.

Dar vuelta esta tendencia involucra múltiples sectores pero, entre ellos, hay uno con rol decisivo: la escuela. “hay que lograr que la escuela no desaliente a los estudiantes a seguir ingenierías o carreras científicas”.

Autoridades educativas habían mencionado que pronto se percibiría un especial acento en los planes de comunicación de las universidades relacionadas con las cursadas deseadas. Aparentemente, una de las primeras iniciativas consiste en la puesta en marcha de un canal de TV específico para publicitar las carreras y especialidades. El espíritu de la propuesta busca instalar entre los jóvenes la idea de que dedicarse a una de ellas va a depararle un porvenir profesional venturoso, traducido en un ingreso importante.

Para Barañao, es menester cambiar la matriz de la investigación argentina, que está anclada en las industrias extractivas y progresivamente impulsar empresas de base tecnológica.
Para lograrlo, planean impulsar a partir de programas de crédito fiscal el financiamiento de las universidades para de incubar el tipo de empresas deseado.

La reciente creación del Observatorio de Ciencia y Tecnología proveerá datos fidedignos sobre la evolución de la Argentina y los países de la Región en materia de producción científica y tecnológica.

Publicado el:

miércoles 17 de noviembre de 2010

Fuente:

  • Infancia Hoy

Autor:

  • Miguel Noguera