Los chicos se apoderan de la Feria del Libro

Delantales blancos; uniformes verdes, azules y bordó; y guardapolvos rosas y celestes pululan de un lado a otro en los pasillos de la Feria del Libro y parecen haber copado el lugar que ofrece una variada opción literaria y numerosas actividades para

Apenas abre sus puertas, a las 2 de la tarde, el predio de La Rural es un bullicio de niños, adolescentes y adultos a cargo, que sacan fotos, escuchan música, dibujan, pintan y son sosegados de a ratos con historias narradas en vivo y en directo o en las tranquilas salas de lectura.

Como todos los años, el Patio Infantil instalado en el Pabellón Azul es el punto de encuentro, destinado a niños a partir de los cuatro años, allí se dan cita los visitantes más jóvenes de la feria para experimentar a sus anchas en el espacio de juegos, escuchar a los cuentacuentos o vagar sin brújula por una biblioteca provista de coloridos pufs, bancos y almohadones con los personajes de sus sueños.

Los de Juan sin duda son los `Backyardigans’. Delantal azul a cuadros, entra al salón de lectura y cuando va a acomodarse sobre uno de los almohadones para ojear el libro que eligió, “uno de animales”, no sale de su asombro, lo alza con las dos manos y lo sacude frente a un compañero: “íEs Pablo, el pingüino!”.

Concentradísima dentro del espacio de juegos, Rocío, de 5 años, levanta la cabeza para comprobar que su mamá sigue afuera mirándola, y vuelve a la misión de sacar un cubo sin tirar los demás en un mecano de ingenio con el que se encaramó a una de las mesitas blancas de la sala.

Pinceles, recortes y muchas manitos laboriosas marcan el ingreso a la zona de talleres, están trabajando en lo suyo a partir de la producción de Emilio Pettoruti que les mostró “la señora manchada de témpera”, señala feliz a la encargada del taller Tatiana, de seis, con su obra recién terminada. Cerámica, origami, música y expresión corporal son las opciones que ofrece este espacio.

El sillón rojo de la sala marca el centro de la sala de cuentacuentos y alrededor se ubica un grupo de niños que viajó desde Los Polvorines; en el punto culmine del relato, cuando Clara, la narradora, les pregunta qué juguete va a borrar Tomás con su goma mágica, enojado como está porque siempre hacen lo mismo, una vocecita grita desde el público: “íse va a borrar el enojo!”.

Otra propuesta que despierta gran expectativa en el público adolescente e infantil es “El Espacio Cómic”, con dos días de actividades especiales y venta de libros de colección -“Dragon Ball Z” es uno de ellos- que van desde la historieta argentina al manga japonés. La cita es el 8 y 9 de mayo desde las 14, en la sala Julio Cortázar del Pabellón Azul.

Ana, de 12 años, revolotea con sus amigas en el local De los cuatro vientos entre historietas de “Sin city” y “Aliens” que se mezclan con nuevas versiones de “Iron man” y “Star Wars”; las chicas preparan sus propias preliminares de cara a la maratón de cómics anunciada para el fin de semana: discuten, se coordinan y un flash mínimo las congela frente a un gigantesco ’Darth Vader’ de cartón tamaño natural.

Concursos de disfraces; firma de autores -ahí estará el dibujante y creador de “Crazy Jack” Rubén Meriggi- y charlas como la que ofrecerá el Colectivo de Historietas Banda dibujada sobre historieta infantil o la historia del cómic en Argentina, son sólo algunas de esas actividades.

Un aglomeramiento de adolescentes cierra el paso por la alfombra roja del Pabellón Azul a la altura de las “Music Station”: de espaldas a los stands de tres editoriales escuchan de las máquinas montadas ahí por bajamusica.com, que ejercen un extraño magnetismo sobre ellos, fascinados con los auriculares y las pantallas sensibles parece no haber nada más a su alrededor.

Kilt a cuadros sobre las rodillas, chomba clara con una inscripción a la altura del pecho y botitas de gamuza: cinco estudiantes se agolpan en el stand de Santillana frente a los libros de Crepúsculo, la exitosa saga de Stephenie Meyer, y otras cuatro debaten frente al anuncio de “Eclipse”, el tercer libro de la americana que llegará a la pantalla grande en julio próximo.

Buscan una cámara y prueban distintos ángulos ante el enorme cartel. ¿El objetivo? Tapar la figura de Bella Swam, la heroína interpretada por Kristen Stewart, para quedar retratadas entre Robert Pattinson que encarna al vampiro Edward Cullen y Taylor Lautner, en la piel del joven hombre lobo Jacob Black.

A unos cuantos stands de distancia, en el Espacio Joven del Pabellón Amarillo, grupos de adolecentes participan de los talleres de multimedia, ciencia y tecnología con actividades pautadas por Internet.

Otros navegan en las netbooks dispuestas por el gobierno de la ciudad y, un poco más lejos, algunos más pasan su mirada curiosa sobre los mapas interactivos del local de la Nación, que se mezclan con más netbooks, viejos pupitres y libros editados por la Biblioteca Nacional.

La Feria del libro, un hervidero de papel impreso, manchado, recortado y virtualidad del que si se quiere tener más información sólo hace falta ingresar a www.el-libro.org.ar

Publicado el:

jueves 29 de abril de 2010

Fuente:

  • Telam

Autor:

  • Miguel Noguera