En Mendoza, más de 500 padres aprenden cómo ayudar a sus hijos en la escuela

Generar la posibilidad de que los padres puedan adquirir conocimientos para participar y colaborar en el aprendizaje de sus hijos, es el objetivo del Programa Provincial de Orientación Educativa para la Familia, del que cerca de 542 mendocinos forman

“El 70% de los adultos que se disponen a adquirir herramientas pedagógicas y que también quieren refrescar sus conocimientos o saber cómo les enseñan a sus hijos en el aula dejó la escuela hace más de 20 años, y de allí radica la distancia”, explicó el subsecretario de Educación José Rivas, quien junto con el director general de escuelas, Carlos López Puelles, motorizó la iniciativa.

La propuesta es reciente y fue generada por la Dirección General de Escuelas para acortar la brecha que hoy existe entre el sistema educativo y los padres, aunque también se incluyan a abuelos o tíos. “Es un puente entre la familia y la escuela”, dicen quienes pusieron en marcha las actividades que se desarrollan una vez por semana en los 59 Centros de Orientación Educativa para la Familia (COEF), que funcionan en distintos establecimientos de Mendoza. La enseñanza se centra en técnicas para mejorar el hábito de estudio, para aprender a estudiar y algunos contenidos.

“¿Cómo les leo una obra literaria? ¿Cómo conjugo un verbo? ¿Qué son las fracciones? ¿Cómo aprenden a dividir actualmente? ¿Cómo los ayudo a superar un fracaso escolar?” son algunas de las preguntas que suelen hacer los padres en aulas donde el tiempo y el espacio es sólo para ellos.

Las actividades se imponen con cierta rigurosidad, e incluso se les toma asistencia a los participantes. El escenario es la propia institución educativa de nivel primario, aunque también la experiencia se concreta en uniones vecinales o las mismas casas de los inscriptos.

“Mis hijos me plantean dudas en casa que no sé cómo resolver. Por ejemplo, a mi hija que va a cuarto grado le tenía que explicar el análisis sintáctico de oraciones que yo ya había olvidado. Asistiendo a este programa también descubrí que ya no se usa decir ‘dos por dos’, sino ‘dos veces dos’”, contó Patricia del Pino (42), mamá que concurre al COEF 18, de Fray Luis Beltrán, en Maipú.

Para Ariel Esperlazza, docente que actualmente monitorea el programa, “lo que motiva este engranaje es la gran preocupación por poder sentarse a hacer las tareas con los chicos”, expresó y agregó: “siempre la relación entre los padres y la escuela es noticia por un hecho de violencia. Frente a eso, esta es una manera de subsanar los errores y volcar la mirada hacia la necesaria educación integral de los chicos, con papás, mamás, tíos o abuelos involucrados”.

Publicado el:

viernes 27 de agosto de 2010

Fuente:

  • Diario Uno

Autor:

  • Miguel Noguera