Educación y salud, los mejores logros en 200 años

Un informe del Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec), reveló que, a pesar de todas las materias pendientes que tiene Argentina en relación a las políticas públicas, en estos 200 años el país hizo imp

El organismo estudió los principales indicadores educativos, sanitarios, económicos, sociales y políticos del Bicentenario.
Los datos, publicados en la revista institucional Agenda Pública del Bicentenario , indicaron que uno de los mayores logros que obtuvo el país en materia educativa fue la ampliación del acceso a la educación primaria y secundaria conseguida en las últimas décadas, lo que hizo posible que casi todos los argentinos asistan a la escuela.

Así, mientras en 1869 la tasa neta de escolarización primaria era del 20 %, en 2001 llegaba al 97,9%. En cuanto a la educación secundaria, las referencias siguen la misma dirección: este nivel pasó de tener una tasa de 32,8% en 1970 a 71,5% en 2001.

Asimismo, otro logro de las políticas públicas educativas es la sensible reducción de la tasa de analfabetismo, lo que está directamente asociado a la expansión de la educación primaria de fines de siglo XIX. De esto se desprende que mientras en 1895 más de la mitad de los argentinos no sabía leer ni escribir, en 2001 sólo el 2,8% de la población estaba en ese grupo.

“Los recientes avances en el acceso a la escolarización y el financiamiento educativo contrastan con la injusticia en la distribución de recursos, la falta de adaptación a los cambios tecnológicos y las deudas relativas al sentido social de la educación”, señaló Axel Rivas, director del Programa de Educación de Cippec.

La salud también tuvo números positivos para mostrar: aquí, el dato sobresaliente fue, sin dudas, la reducción de la tasa de mortalidad infantil. Los números mostraron que de 147,8 niños que se morían en 1911 cada mil nacidos vivos, la tasa bajó a 12,9 en 2006.

En este punto, el informe del Cippec señaló que existen variaciones notables entre las diferentes jurisdicciones del país. Así, mientras que Capital Federal ostentaba el mejor índice en 2006, con una tasa de 8,3, en el mismo año morían 24,2 niños de cada mil nacidos vivos en Formosa.

“Ante la excesiva segmentación del sistema sanitario, es necesario imponer una estrategia común entre la Nación y las provincias para establecer pautas de atención y de protección igualitarias”, afirmó Daniel Maceira, director del Programa de Salud de Cippec.

En este punto, el informe mencionó que la cobertura del sistema de salud argentino, sustentado en el sistema descentralizado municipal y provincial y en el de seguros sociales solidarios, ha variado de manera significativa a lo largo de los años: en 2005, aproximadamente el 38% de la población del país no tenía cobertura formal y utilizaba el sistema público. En tanto, el 48,8% tenía alguna cobertura social y el 9,8% contaba con alguna afiliación a prepaga.

Publicado el:

martes 15 de junio de 2010

Fuente:

  • La Voz.com.ar

Autor:

  • Miguel Noguera