Cambios en el sistema de evaluación de Escuelas Secundarias

Hay una nueva forma de calificación que rige para el segundo trimestre, que ya está en vigencia en todas las escuelas.

Los estudiantes secundarios de Entre Ríos deberán ser evaluados, en el segundo trimestre del año escolar bajo un nuevo sistema, distinto de los parámetros conocidos hasta aquí, que entre otros cambios, elimina del sistema de calificación el temido “0”, la nota más baja y de peor consideración.
Eso dice una reglamentación que ya rige en la provincia que, según las autoridades educativas, apunta a garantizar la obligatoriedad del nivel secundario, y a frenar el alto índice de fracaso, que se traduce en repitencia y, el efecto más extremo, el abandono.
Pero plantea también otro escenario: el mecanismo que cada escuela adopte para calificar a sus alumnos deberá ser comunicado por anticipado a padres y alumnos.
En realidad, ya durante la gestión de Celomar Argachá en Educación, en 2000, se aprobó un sistema de calificaciones que prescindía del “0”, pero en la práctica algunos docentes seguían apelando a esa nota. Así, cuando un estudiante entrega el examen sin ninguna respuesta, sólo con su firma, le cabía esa nota. Eso, dicen en Educación, ahora quedará definitivamente superado.

En marcha. El profesor de una asignatura determinada ya no podrá basarse sólo en un elemento único, el examen escrito, u oral, para calificar a un alumno, sino que deberá ahora evaluar todo el proceso a lo largo de un trimestre. Y está obligado a rever contenidos sobre los cuales los alumnos manifiesten alguna dificultad antes de tomar un examen.
El Consejo General de Educación (CGE), a través de la resolución Nº 1.582, creó un nuevo sistema de evaluación de estudiantes secundarios, norma que estableció que los alumnos deben ser calificados en dos grupos: con un nota de 1 a 5, ya no 0, cuando no aprueben; y de 6 a 10, para los que hayan aprobado.
El año escolar en la provincia está dividido en tres trimestres: el primero se inició al comienzo del ciclo lectivo y concluyó el 24 de mayo; el segundo, se extiende del 26 de mayo hasta el 2 de septiembre; y el tercero, desde el 4 de septiembre hasta el fin del ciclo 2011, el 2 de diciembre.
De modo que los cambios ya rigen, y sus resultados habrá que verlos a principios de septiembre, cuando se califique el segundo trimestre.
Así, si al concluir el segundo trimestre, el docente advierte que un alumno o un grupo de alumnos arrastran algunos déficits en torno a su materia, deberá disponer de una semana de “integración de saberes”, según la nueva normativa que rige en Educación, y recién después podrá evaluarlos para ponerles una nota.
Hay un dato clave, la inclusión educativa, que no es otra cosa que una meta que ahora tienen las escuelas por delante, evitar que los estudiantes abandonen el sistema por sucesivos fracasos en los exámenes que los llevan a no promocionar, y repetir el año.
Hay una recomendación que el CGE les hizo a los profesores: deberán pasar de un esquema en el que la evaluación era total responsabilidad del docente, a otro, más “colaborativo”, en el que haya participación del estudiante también, sin quebrar con eso la “asimetría” necesaria profesor-alumno.

Papás a clase. Marcela Mangeón, responsable de la transformación curricular en la escuela secundaria de Entre Ríos, plantea un eje: la necesidad de que el primer día de clase sea el día de clase de los padres. Ese día, asegura, la escuela debe ponerlos al tanto de cuál será el sistema de evaluación que se adoptó, y cómo se aplicará a lo largo del año. De ese modo, cada padre estará al tanto de cómo se manejará la escuela con sus hijos.
Después, Mangeón despeja algunas dudas.
–¿No existe más, entonces, la libretita que tenía cada profesor, y que sacaba cuando era día de tomar una prueba?
–La libretita ya no va más. Ahora, el profesor deberá contar con una carpeta donde conste la evaluación sobre un examen escrito, sobre un examen oral, sobre un proyecto de investigación o sobre un proyecto determinado que se le pidió al alumno. Todo eso va a sumar para que finalmente después se lo califique al alumno. No es solamente una prueba la determinante de la nota.

El fin de las equivalencias
El Consejo Federal de Educación aprobó el denominado plan de orientaciones para la organización pedagógica e institucional de la educación secundaria obligatoria, que Entre Ríos pone en práctica este año, y que apunta a mantener a todos los alumnos adentro del sistema, sin ponerles trabas. Más, cuando se trasladan de una institución a otra. Y para eso elimina de raíz las denominadas equivalencias: las materias que el estudiante debía rendir para compatibilizar el plan de estudio de una escuela y otra. La norma nacional prevé que a los secundarios no se les podrán aplicar sanciones “que atenten contra los derechos de los jóvenes a la educación en los niveles en que la obligatoriedad está establecida por la Ley de Educación Nacional. Si la jurisdicción optara por el cambio de establecimiento como máxima sanción, la misma institución o la autoridad superior deberán garantizar una vacante inmediata al estudiante en otro establecimiento. Se procurará respetar el plan de estudios (o similar, sin que requiera equivalencias) y las condiciones de accesibilidad desde su domicilio”.
Marcela Mangeón, quien está al frente de los cambios en el nivel secundario en el CGE, acuerda con la idea y dice. “Este año se sacan las equivalencias, de modo de garantizar la movilidad de los alumnos. Si se pasa de una escuela a otra, no tendrá que rendir ninguna materia, ni ninguna equivalencia. Esto es así porque el 70% de las horas cátedra que cursa a lo largo de la escuela son de formación general. Esto tiene que ver con la idea de aunar criterios. Lo que se da en Historia, Matemática, Biología en la formación básica es lo mismo para todos los alumnos de la provincia”, señala.

70% de horas es lo que un alumno tendrá, a lo largo de la escuela secundaria, de 1° a 6° años, de formación general en materias como Matemática, Lengua, Historia, Geografía o Biología. En total, 3.800 horas cátedra; el resto, 1.700 horas, serán para las materias específicas de alguna de las seis orientaciones que ahora hay en secundaria: Ciencias Sociales y Humanidades; Ciencias Naturales; Economía y Administración; Comunicación; Artes; y Turismo.

Publicado el:

miércoles 15 de junio de 2011

Fuente:

  • Prensa - Ricardo Leguizamón en El Diario

Autor:

  • Miguel Noguera