Esos chicos del campo que llegaron a Houston

Esos chicos del campo que llegaron a Houston

La Escuela Secundaria Nº 2 Juan de Mata Ibáñez (ex 78) celebra sus bodas de plata. Aprovechamos esta oportunidad para reconstruir los sueños de aquel poblado de Rincón del Doll y la loable tarea de las docentes que contribuyeron a que fuera posible.

El viernes 15 de junio, la Escuela Secundaría N° 2 Juan de Mata Ibáñez conmemoró sus 25 años y festejó las Bodas de Plata junto a la comunidad de Rincón del Doll. Esta localidad de 1400 habitantes, distante a 42 km de Victoria, tiene una historia de esfuerzo y educación para contar.
Para llegar hasta allí se debe recorrer la Ruta Provincial N º 11, a la altura del Km. 85 donde se desvía a la izquierda para transitar 12 Km. de ripio que llevan hasta el frente de sus instalaciones. El edificio conforma una parte del centro cívico, junto a la Comisaría Nº 18, el centro de salud y la Junta de Gobierno.

Los cimientos
El nivel secundario surgió por iniciativa de la docente y directora de la escuela N° 21 Manuel José de Lavardén, María Barrera, quien por aquellos años observó que los egresados de la escuela primaria no podían continuar sus estudios secundarios en la zona, ya que para hacerlo debían trasladarse hasta Victoria, por lo que la mayoría los interrumpía.
Barrera cursó notas a las autoridades educativas y políticas, además de realizar un relevamiento en la zona, del que logró una pre-inscripción de 48 futuros alumnos.

La apertura del Ciclo Básico de la E.P.N.M. Nº 78 Juan de Mata Ibáñez, se concretó el 15 de junio de 1987 y, para 1991 egresó la primera promoción de Bachilleres en Administración Agraria.
En la actualidad, cuenta con el Ciclo Básico Común y el Ciclo Orientado de la nueva Escuela Secundaria, cuya primera promoción finaliza este año con el título de Bachiller en Economía y Administración.

Todos los docentes (24) que están hoy en la escuela residen en Victoria. El personal administrativo, Beatriz Traverso, la ordenanza, Griselda ‘Panchi’ Denis, y Gladis Giglioni, la cocinera, son las únicas de la zona.
Los alumnos se trasladan en su gran mayoría en el transporte escolar, el cual es aportado por el Consejo General de Educación. También se ha contratado otro vehículo que abonan los padres con las becas rurales que reciben sus hijos a través del Instituto Autárquico Becario Provincial (Mejor promedio, deportista, entre otras).
Por Resolución del C.G.E., en 2010 se cambió su numeración y pasó a se la Escuela Secundaria Nº2, conservando la denominación Juan de Mata Ibáñez.

El nombre de la institución, se debe a que Juan de Mata Ibáñez fue la persona que donó 3 has de campo para los edificios públicos de la zona, dividas en partes iguales para la escuela primaria, el Centro de salud y la Comisaría Nº 18.
Juan de Mata nació en Victoria, fue Maestro Normal Nacional y abogado (egresado de la Universidad de La Plata). Su amor por la educación también lo trasladó a la pluma, dedicando tiempo a la poesía, el periodismo y la política; su veta de orador también son emblemas de su carácter. Desempeñó cargos en el orden municipal y provincial donde fue vocal y presidente del Consejo de Educación hasta 1959. Asimismo, su labor social lo liga a la comisión que fundó el Aeroclub Victoria.
La escuela cuenta con un equipamiento didáctico y bibliográfico importante, pero demanda para un mejor funcionamiento y comodidad dos nuevas aulas, una sala de computación y laboratorio. Tampoco posee teléfono ni Internet.

Palabra de docente
Para conocer más de estos 25 años de vigencia, @prender dialogó con la primer rectora, Ana María Barbieri de Di Orio; y las docentes Evelyn Andrade, Profesora de Lengua y Literatura (9 años de antigüedad); Raquel Seliman, Profesora de Biología (25 años de antigüedad); Yanina Almada, maestra de grado 1er. Ciclo Básico, (7 años de antigüedad); Alicia Escobar Asesora Pedagógica (18 años de antigüedad y 1º asesora pedagógica En la zona de Victoria); y Claudia Dosbá la Profesora de Educación Física y Rectora desde 2003.

En este sentido, Ana María comentó sobre su experiencia, “comencé un 4 de junio de 1987, y lo primero que hice fue ir a la escuela primaria, por ese entonces, para interiorizarme de todo. La escuela fue una gestión que iniciaron la directora de la escuela primaria María Barrera, junto a la barriada de Rincón. El expediente progresó y me convocaron para que organizara la escuela y así lo hice; abrimos las aulas un 15 de junio junto a Fernanda Cesarego, Daniel Mulone, Analía Francischelli, Marita Aloisio, Edgardo Pedemonte, entre otros”.

En un comienzo los docentes se trasladaban en sus autos, “y los chicos se acercaban entre tímidos e inquietos con ganas de aprender. Recuerdo muy bien que muchos de ellos pasaban los 15 años, pero todos los que empezaron terminaron 5to año. Era muy estudiosos, sobre todo los hermanos Chaparro Horacio y Miriam, Carina Denis, Patricia Denis, Mariela Saavedra, Norma Velázquez, Ernesto Orsuza, entre otros”.

Barbieri se disculpa por haber olvidado algunos nombres, aunque retiene otros hechos que nos ayudan en la reconstrucción de esta historia, “sí recuerdo que fue una experiencia hermosa, los días de lluvia íbamos en el carro ruso de Don Venancio Enrique, que vivía del otro lado de la ruta; para él era todo un paseo. Hasta le regalamos un banco de tantos que éramos, y por supuesto su viaje lo cobraba”.

Para esta docente de geografía, aquellos fueron años maravillosos, “guardo gratos recuerdos, además en ese año nació mi primer hijo y yo siempre digo que tuve dos partos: la escuela y a Andrés. En Rincón siempre me recuerdan y yo los llevo en mi corazón”.

Raquel Seliman es la docente de mayor vigencia en la institución, ya que está desde sus comienzos, “Hacía poco tiempo había registrado mi título (el llamado era por listado), y me comentaron de una inscripción extraordinaria, viajé a Paraná para hacerla. Mientras tanto hacía suplencias en distintas escuelas. A los dos meses de la creación de la escuela, Ana María me llama para cubrir las horas de biología, que hasta ese entonces dictaba la bioquímica Analía Francischelli”.

El edificio sigue siendo el mismo, pero la accesibilidad de la escuela ha cambiado, precisó Alicia al tiempo que recuperaba la anécdota del carro de Enrique, “Llegábamos a demorar una hora y media para entrar, incluso relatan que una vez se tumbó con las maestras arriba”.
Este dato no es menor, ya que si llovía durante una semana, las condiciones del camino impedían el acceso de cualquier vehículo; entonces cobraba vigencia Don Venancio con su carro tracción a sangre.

Continuidad
La Asesora Pedagógica también hizo mención a un elemento destacable, “Más allá de nuestra edad o el tiempo que hace que estamos en la escuela, en este momento nosotros tenemos como alumnos a los hijos de nuestros primeros egresados”.
La institución ha sabido absorber en su matrícula la demanda educativa de los alrededores, llegando en la actualidad a contabilizar un total de 108 alumnos, así lo precisó la rectora, Claudia Dosbá, “antes eran preponderantemente de Rincón del Doll, hoy asisten de Cerro Pajonal, Victoria ciudad, Chilcas, Carrisal, Molino Doll y Las Cuevas”

Una escuela, y su función social
La preponderancia de este emplazamiento, cobró real dimensión en los últimos años, así lo indica Alicia al remarcar la función social que la escuela fue a cumplir a ese lugar, “recién ahora, después de 25 años empezamos a ver los frutos. Los chicos pasaron de querer terminar la escolaridad para quedarse allí, a buscar otros horizontes, muchos continúan la facultad, carreras terciarias, o tecnicaturas. En este punto, puede notarse la función de cambio y movilidad social”.

Las participaciones en el Senado juvenil, intercolegiales, semana de la juventud, certámenes literarios, en ferias de ciencias y tecnología, han llevado a los alumnos de la Juan de Mata Ibáñez a destacarse más allá de nuestra propia frontera, al representar a la Argentina en las Olimpíadas de Desarrollo Sustentable, llevadas a cabo en Houston, Estados Unidos (E.E.U.U.), y logrando medalla de bronce por su participación en mayo del año 2011.

¿Cambió algo después del viaje a Houston?
“Nos dicen ¡qué orgullo, los chicos del campo!, y realmente lo que generó es un interés que no decae. Ahora están preparando una próxima feria de ciencia, donde están trabajando también los más pequeños, junto a Yanina (maestra del Primer ciclo básico) y que tiene que ver con los hongos”, resaltó Dosbá.
En este sentido, todas coinciden en afirmar que ese ‘querer investigar’ está presente en cada posibilidad que se les presenta, “les mostró que ellos también pueden”.

Elección de vida
La elección del ámbito rural como preferencia de sus expectativas laborales es casi una redundancia. Pese a la distancia, los viajes y demás, orientaron su vida a una institución que les devuelve con creces esa premisa.
Evelyn todavía estaba en la última semana de la residencia, cuando se enteró que se concursaban horas (ya era por credencial), y pese a que su mamá, una ex docente de la Primaria Nº 21, intentó disuadirla con argumentos apoyados en la distancia, “me presenté igual y comencé con una suplencia”.

En tanto que Dosbá precisó que cuando la convocaron, hacía tiempo estaba en lista, “Ana María (la rectora) me dijo que Edgardo Pedemonte renunciaba a sus horas, fui a hablar con Edgardo primero, me comentó que tenía que dar clases de educación física a varones y mujeres juntos, pero me aclaró: ¡son buenasos!”.

Según nos comentó Claudia, la gente siempre está mirando a la escuela, “qué hacemos, si vamos o no, les gusta participar, por ejemplo, del acto de colación. También de la fiesta de la tradición, que es una de nuestras celebraciones características”.

Yanina, es maestra de grado, y egresó como Profesora para la Enseñanza Primaria. “Me recibí en 2002 y empecé a trabajar con una suplencia hasta que una mañana escuché por radio que había una vacante en el campo, pero no sabía ni dónde quedaba. Justo en el concurso estaba Claudia (la directora), que esperaba saber quién asumía”.

Hoy, luego de años de viajes y tardes de enseñanza, Yanina inició sus trámites de titularización y se muestra entusiasta con cada inflexión, sensible al punto de emocionarse hasta las lágrimas cada vez que habla de la escuela. “Dictar clases aquí es muy diferente a otras escuelas, se puede desarrollar el tema, ves el interés y la predisposición. También se debe apelar a lo personalizado, y se conoce en profundidad la realidad de los chicos”

Raquel agrega, “conocemos los chicos, no son números; y si bien se van dando cambios, en el campo ocurren de una manera más lenta”.
Por su parte, la rectora insiste en que la única diferencia en el aprendizaje que hay entre un chico de zona rural y el de ciudad, “es el lugar donde está inserta la escuela”.
El grupo de docentes viaja todos los días en el ómnibus de las 11:30, para cubrir el horario de 12:30 a 17:40. A la mañana, en el contraturno se dan clases de educación física “el profe de CBC es Federico Corsich, y yo estoy a cargo del ciclo orientado”, precisó Dosbá.
También se da en contraturno la formación complementaria, más las tutorías del Plan de Mejoras.

El dilema de trabajar o estudiar
La opción de trabajar o estudiar siempre está, pero Yanina insiste en que se busca la forma para que ese chico no se aleje de la institución, “el respeto está en cada diálogo que se entabla, te avisan y preguntan cómo pueden salvar esa situación. Faltan en época de trilla, cosecha, o cuando sobreviene la creciente y tienen que sacar los animales, pero se contemplan estas instancias”.

Festejos
Cumpleaños de 15 o de 80 años, casamientos y bailes en la sede institucional enmarcan la labor mancomunada de la escuela en sus dos niveles y junto a la comunidad. En tanto que para los 25 años, los festejos incluyeron además de un acto protocolar una serie de actividades a partir de las distintas áreas, “desde educación física, música, plástica, historia, geografía, y las demás asignaturas se prevén caminatas, torneos, pintadas, etc. junto a la participación de padres y familiares”, precisó la directora.

Vacaciones
En vacaciones los docentes hacen guardia para que siempre haya responsables en la institución, ya que allí también funciona una huerta.
Respecto de los alumnos, la rectora reconoce que es un período que los chicos viven de forma muy distinta a los de ciudad, “con cada comienzo nos manifiestan esa ansiedad que tenían de volver a la escuela y de vernos”.
Rincón del Doll tiene su Secundaria y aunque parezca algo que no reviste mayor importancia a las necesidades y problemas del mundo de hoy, ellos desde allí proyectaron sueños y construyeron anhelos, abrazando una causa que luego de 25 años es símbolo y puntal de sus vidas: la escuela.

La escuela para mí es…

Ana María Barbieri (primer rectora): “guardo gratos recuerdos, además en ese año nació mi primer hijo y yo siempre digo que tuve dos partos la escuela y a Andrés”
Raquel Seliman (docente con mayor antigüedad): “para mí es muy importante, y siempre la voy a llevar en un rincón de mi corazón, como si fuera un hijo”.
Claudia Dosbá (Actual Rectora): “Es una parte de mi vida”.

Publicado el:

jueves 28 de junio de 2012

Autor:

  • Celeste Ramírez

Nivel:

Temática