Cuando un niño trabaja sus sueños desaparecen

12 de junio, "Día Mundial contra el Trabajo Infantil". Desde @prender revalorizamos el derecho a la Educación frente a la problemática infantil. Se calculan 215 millones de niños en situación de trabajo infantil en el mundo.

¿Por qué el 12 de junio se celebra el Día Mundial contra el Trabajo Infantil?
El Día Mundial contra el trabajo infantil se conmemoró por primera vez en el año 2002, y fue propuesto por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con el firme objetivo de lograr la reflexión de toda la comunidad acerca del serio problema que representa el trabajo de millones de niños, niñas y adolescentes en el mundo.
En nuestro país, el Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 26.064 que adhirió a la iniciativa de OIT declarando, de igual modo, el 12 de junio como “Día Nacional de lucha contra el Trabajo Infantil”.

¿Qué se entiende por Trabajo Infantil?
Se entiende por trabajo infantil a las “estrategias de supervivencia o actividades productivas de comercialización o prestación de servicios, remuneradas o no, realizadas por niñas y niños, por debajo de la edad mínima de admisión al empleo y/o trabajo establecida en nuestro país, que atenten contra su integridad física, mental, espiritual o social y que interrumpan o disminuyan sus posibilidades de desarrollo y ejercicio integral de sus derechos”.
La República Argentina, conforme a la Ley Nº 26.390, establece los 15 años como edad mínima de admisión al empleo, elevándose a los 16 años a partir del 25 de mayo del 2010.
No todas las tareas realizadas por los niños deben clasificarse como trabajo infantil que se ha de eliminar. Por lo general, la participación de los niños o los adolescentes en trabajos que no atentan contra su salud y su desarrollo personal ni interfieren con su escolarización se considera positiva. Entre otras actividades, cabe citar la ayuda que prestan a sus padres en el hogar, la colaboración en un emprendimiento familiar o las tareas que realizan fuera del horario escolar o durante las vacaciones para obtener recursos. Este tipo de actividades son provechosas para el desarrollo de los pequeños y el bienestar de la familia; les proporcionan calificaciones y experiencia, y les ayuda a prepararse para ser miembros productivos de la sociedad en la edad adulta.
El término “trabajo infantil” suele definirse como todo trabajo que priva a los niños de su niñez, su potencial y su dignidad, y que es perjudicial para su desarrollo físico y psicológico.
Así pues, se alude al trabajo que:
“Es peligroso y prejudicial para el bienestar físico, mental o moral del niño e interfiere con su escolarización puesto que: les priva de la posibilidad de asistir a clases, les obliga a abandonar la escuela de forma prematura, o les exige combinar el estudio con un trabajo pesado y que insume mucho tiempo”.
En las formas más extremas de trabajo infantil, los niños son sometidos a situaciones de esclavitud, separados de su familia, expuestos a graves peligros y enfermedades y/o abandonados a su suerte en la calle de grandes ciudades (con frecuencia a una edad muy temprana). Cuándo calificar o no de “trabajo infantil” a una actividad específica dependerá de la edad del niño o la niña, el tipo de trabajo en cuestión y la cantidad de horas que le dedica, las condiciones en que lo realiza, y los objetivos que persigue cada país. La respuesta varía de un país a otro y entre uno y otro sector.
La República Argentina, conforme a la Ley Nº 26.390, establece los 15 años como edad mínima de admisión al empleo, elevándose a los 16 años a partir del 25 de mayo del 2010.

Trabajo infantil y vulneración de derechos
La Convención sobre los Derechos del Niño, la Ley Nacional Nº 26.061 de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, los Niños, y Adolescentes y la Ley Provincial Nº 13.298 de Promoción y Protección Integral de los Derechos de los Niños, constituyen el marco legal para garantizar la promoción y protección de los derechos de la infancia y la adolescencia.
El trabajo infantil y adolescente tensiona el cumplimiento de estos derechos, debiendo ser abordado de manera integral, puesto que no es un hecho aislado, sino uno de los aspectos visibles de un complejo entramado de condicionantes sociales, económicos, políticos y culturales, que colocan a la infancia y la adolescencia en condiciones de vulnerabilidad para el efectivo ejercicio de sus derechos.

Las causas de la problemática se ubican en factores económicos que llevan a las familias a incorporar el mayor número de personas a actividades remuneradas. Estos factores socioeconómicos coexisten con aspectos socioculturales que legitiman la presencia del trabajo infantil y obstaculizan la concientización de amplios sectores de la población respecto de las consecuencias del trabajo para los niños, las niñas y los adolescentes.
Los niños, niñas y adolescentes que trabajan no pueden ejercer plenamente sus derechos porque sufren daños en su salud, tienen limitadas sus posibilidades para jugar, recrearse y descansar en los lugares apropiados, se exponen a lugares y situaciones de riesgo constante, sufren pérdida de autoestima, problemas de adaptación social y traumas. A su vez tienen limitada su posibilidad de asistir con éxito a la escuela. Esto determina trayectorias de vida signadas por esta realidad.
El trabajo infantil obstaculiza el proceso educativo y compite con la escolarización. Los niños trabajadores tienen mayores inasistencias a la escuela, menor rendimiento escolar y mayores probabilidades de deserción.
Los niños/as y adolescentes que trabajan atraviesan un proceso acelerado de maduración e ingreso a la vida adulta. A su vez están expuestos a exigencias físicas y condiciones ambientales que pueden dañar la salud psico-física y producir incapacidades (enfermedades crónicas, agotamiento físico, infecciones a causa de químicos, dolores en las articulaciones, entre otras). De modo que el trabajo infantil contribuye a la reproducción intergeneracional de la pobreza y profundiza la desigualdad.
Es en este contexto que la escuela se constituye en un espacio privilegiado de encuentro, que permite visibilizar la problemática de trabajo infantil y adolescente, aportando su capacidad, compromiso e idoneidad en la búsqueda de nuevas respuestas. De esta manera, en conjunto con otros, se generarán las mejores condiciones para la inclusión social y educativa de todos los niños, niñas y adolescentes, y de manera particular de aquellos que son víctimas del trabajo en cualquiera de sus formas.

Algunas propuestas para la escuela:
El objetivo es promuevan la concientización y la lucha contra el trabajo infantil, y en ese sentido ell Ministerio de Educación conjuntamente con el Ministerio de Trabajo y la Comisión para la Erradicación del Trabajo Infantil (COPRETI) de la Provincia de Entre Ríos, proponen realizar en las instituciones educativas distintas actividades que promuevan la concientización y la lucha contra el trabajo infantil, durante la semana del 11 al 15 de junio.
Para ello se presentan en documento adjunto a este contenido algunas propuestas de trabajo para debatir y reflexionar en las instituciones y en las aulas. Seguramente estas propuestas se nutrirán con las ideas y experiencias que los docentes recogen en sus recorridos personales y profesionales.
Otras propuestas podemos recomendar del portal educ.ar y lecturas y videos publicadas en RELPE (Red Latinoamericana de portales educativos) acerca de la temática.

Publicado el:

lunes 11 de junio de 2012

Autor:

  • Prof. Viviana Giagnoni

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